Para los cofundadores Kostas y Petros, la crisis del deshierbe no era algo teórico: era personal. Mientras estudiaba ingeniería, Kostas se enfrentó a una desesperante escasez de mano de obra y a la agotadora realidad del deshierbe manual en la finca orgánica de su familia. Impulsados por esa frustración vivida en carne propia, el dúo transformó un pasatiempo de garaje en su primer prototipo de laboratorio: un pequeño robot llamado NOMAD. Todavía no estaba listo para el campo, pero la semilla ya estaba plantada.

La misión exigía un robot más grande y apto para el trabajo sobre el terreno, y el equipo adecuado para construirlo. Ioannis, amigo de la infancia, aportó sus conocimientos de agronomía y economía, complementando a la perfección el núcleo de ingeniería. Juntos, los tres fundaron oficialmente Terra Robotics. Su visión compartida era clara: hacer que la agricultura fuera más sostenible, garantizar su viabilidad para las generaciones futuras y resolver el principal problema de los agricultores.

Con la creación de OMEGA, nuestro tercer prototipo, contábamos con un vehículo autónomo listo para las pruebas. Sin embargo, uno de los primeros usuarios, de una explotación griega dedicada al cultivo de brotes tiernos, nos hizo ver una realidad fundamental: «Desbrozar es más complicado que la conducción autónoma. Dadnos primero la máquina desbrozadora y convertidla en autónoma más adelante». Le hicimos caso y reorientamos todo nuestro esfuerzo hacia el perfeccionamiento del propio implemento de desbroce.

Con el respaldo de nuestra primera ronda de financiación, procedente de inversores institucionales y de inversores ángeles con amplia experiencia, nos comprometimos plenamente con nuestra nueva dirección. Comenzamos a desarrollar un desbrozador láser accionado por tractor, diseñado para ser la solución definitiva en el campo. Nuestro ambicioso objetivo: combinar a la perfección la eficacia de los herbicidas químicos, la precisión del trabajo manual y la facilidad de uso del desbroce mecánico.

Llevamos nuestro MVP (producto mínimo viable) por toda Europa, poniéndolo a prueba en condiciones extremas frente al calor intenso, suelos húmedos y diversos sistemas de cultivo. Fieles a nuestras raíces agrícolas, diseñamos un sistema duradero y adaptable para las condiciones reales del campo. Durante esta fase, Terra Robotics fue pionera en el uso a escala comercial de láseres de diodo en la agricultura, introduciendo una arquitectura modular pionera en la industria con unidades láser fácilmente intercambiables.

Tras el gran éxito de las jornadas de demostración celebradas en Francia, el WEEDER CORE de Terra Robotics ha entrado oficialmente en fase de producción. Hemos conseguido nuestras primeras ventas en explotaciones europeas dedicadas al cultivo de cebollas, zanahorias y hojas tiernas, pero nuestra filosofía fundamental sigue siendo la misma. No vendemos promesas vacías. Simplemente escuchamos a los agricultores, nos adaptamos rápidamente y dominamos la tecnología que hace que sus operaciones sean más fáciles y rentables.





Nos comprometemos a ofrecerle una comunicación clara, respuestas rápidas y una atención personalizada en cada paso del proceso.